Blog Experimental 2.0

18 agosto 2011

Blog Experimental: El día del hipócrita

Filed under: Uncategorized — vhonkhamy @ 8:07 pm

Blog Experimental: El día del hipócrita.

Paul Preston vs Stanley Payne.

Filed under: Uncategorized — vhonkhamy @ 1:45 pm

 

Paul Preston vs Stanley Payne.

Leer libros de historia de España, en especial todo lo referente al siglo XX, puede ser una tortura o incluso un desgraciado fracaso. Es cierto que a lo largo de la historia universal se da como buena la máxima de que son los vencedores los que escriben la historia, pero en nuestro país, además, se han inventado el pasado. Pero hablando de vencedores, lo que realmente se llaman vencedores, en nuestro país solo ha existido uno: la iglesia católica. Los Austria dieron paso a los Borbones, los Carlistas a los isabelinos, los absolutistas a los liberales, los liberales a los conservadores y estos otra vez a los liberales… alternándose hasta el golpe represor de Primo de Rivera. A este último le arrebató el poder su propia ineptitud y de ahí los monárquicos tuvieron que ceder el poder a los republicanos, y a estos se les fue de las manos entre el populismo y el fascismo. Un fascismo que se fue transformando hasta la muerte de Franco para dar lugar a algo que solo el futuro podrá definir. Pues bien, a lo largo de todos esos cambios solo una cosa permaneció estable en el poder, salvo en los territorios republicanos, y solo mientras duró la contienda civil: la iglesia católica. Visto así, la historia de España es la historia de esta religión, pero que como vencedora todos los textos están escritos por ella.

Durante la Edad Media toda Europa quedo sumida en una contumaz persecución de los documentos que no convenían a ese gran poder emergente. La península ibérica, aunque ya había sido dominada por la fe romana, había perdido ese territorio en manos de otra fe: la islámica. Pero la iglesia cristiana, aunque no poseía soldados propios, se hizo con el espíritu de un pueblo llamado a dominar toda Europa: los francos. Carlos Martel termina demostrando que es el gran líder y, aunque en un principio se enfrenta a diversos obispos, cuando finalmente usurpa el poder tiene a la iglesia de su lado. Tanto es así que su hijo Pipino el Breve, acude en ayuda de Roma frente a un pueblo realmente peligroso: los lombardos. Por este hecho se convierte en rey de los Francos, aunque, sobretodo, se abre una nueva senda para su estirpe. Esa senda acaba en su hijo, el gran Carlomagno que sería convertido en emperador del Imperio Sacro Romano Germánico  (el II Reich). Si su abuelo había frenado las incursiones árabes más allá de los Pirineos (a pesar de la indolencia de los reyes holgazanes), él planteo asegurar sus fronteras dando lugar a la Marca Hispánica. Los Pirineos, después de las victorias de Carlos Martel, se convierten en una barrera natural que ningún gran ejército musulmán osa volver a superar. Solo se observan pequeñas incursiones que permiten ubicar población en los valles de ambas vertientes. Para algunos aquello es territorio andalusí, para otros es del reino franco, pero lo cierto es que allí solo habitan campesinos armados sin patria ni fronteras. Con Carlomagno se dan incursiones cristianas que ahora son los sarracenos quienes han de frenar. Pero se da la casualidad de que hacia el oeste, la revuelta que algunas décadas antes había liberado grandes extensiones de territorio a orillas del Cantábrico, estaba distrayendo muchas de las fuerzas del Califato. Pero Carlomagno tenía un plan que, posiblemente no fuera del todo suyo. Para ello edificó en los valles del sur iglesias y templos por donde la orden dominicana se extendió. Esta orden era puntera en la copia de libros y en los estudios teológicos, lo que sirvió para cultivar a unos poblaciones bárbaras y generó una mayor afinidad hacia la fe cristiana y una aversión, casi definitiva, hacia e islam que, a la postre, sería definitiva en el curso de la llamada Reconquista. Entre los templos que los dominicos construyeron en el avance hacia el sur de la Marca Hispánica, destaca el de Ripoll que se convirtió en uno de los centros culturales más importantes de Europa en aquella época.

Desde aquel momento, muchísimos años antes del nacimiento de ese estado al que hoy llamamos España, la iglesia católica ya no perdió ninguna guerra más dentro de la península ibérica. Puede que alguna batalla sí, pero sería difícil encontrarla, sobre todo cuando a partir de ese instante será la propia iglesia la que suministrará todos los utensilios que escribirán nuestra historia.

Tras trece siglos ejerciendo el poder no es de extrañar que hoy, a todos los que profesan el poderío de la fe romana, les cueste tanto renunciar a todo. A pesar de que las palabras de sus evangelios citan a Cristo diciendo “al Cesar lo que es del Cesar y a Dios lo que es de Dios”, no parecen tener muy claro cuál es su sitio. A fuerza de ser Cesares han perdido significado de su fe. Así vemos como hoy, cuando ya hay más bodas civiles que religiosas, siguen esgrimiendo la supremacía de su fe, para adueñarse de parcelas de poder que no les pertenecen… y del dinero. Para ellos la evidencia no existe y siguen vistiendo estadísticas falseadas y apoyando lecturas que explican el pasado desde una perspectiva falseada. Claro que la iglesia también ha tenido algunos adalides responsables, como el cardenal Tarancón, que en pleno franquismo se atrevió a pedir perdón por la colaboración que tuvo la iglesia con el sanguinario dictador, para conservar sus garras aferradas al poder.

El drama de todo esto es que, ya con Primo de Rivera, la derecha española se asoció con los príncipes de la iglesia (siempre hubo y habrá pequeños párrocos y sacerdotes, meros soldados que viven en el pueblo y para el pueblo) y, además de formar parte de las confabulaciones por obtener más poder, crearon una escuela de manipulación histórica.

La República permitió que una enorme cantidad de eruditos empiecen a escarbar entre las falsedades que habían escondido nuestro verdadero pasado. Pero el franquismo actuó con contundencia y formó equipos de arquitectura histórica para crear una nueva historia afín a sus ideales… y a los de la iglesia. Entre los primeros obreros de esa manipulación, Franco contó con Manuel Aznar, abuelo del expresidente del gobierno español. Pero con Franco hubo tiempo de crear escuela, una escuela que, como es lógico, no moriría con Franco.

Al final de la dictadura la imagen más relevante en el ámbito de ese “revisionismo histórico” (como le gusta llamarle a algunos, yo prefiero llamarle simplemente falsificación histórica) tiene un líder en la figura de Juan de La Cierva (padre de la enciclopedia “Historia de España” que editó Salvat durante la dictadura y reedito, ampliada, a principios de la “democracia”). Porque uno pensaría que con la muerte del generalísimo los libros de historia, automáticamente, pasarían a estar escritos conforme a como estaban antes del franquismo. Pero 40 años de azarosa investigación histórica no podían acabar así. Más aún cuando en la redacción de la nueva democracia estaban muy presentes las cabezas pensantes de la etapa dictatorial anterior.

Posiblemente los historiadores de siempre, que no habían desaparecido a pesar del dominio político de los “neohistoriadores”, retomaron sus carreras para, poco a poco ir limpiando las leyendas y los documentos. Por su parte, la división de España en Comunidades Autonómicas, facilitó la aparición de libros de texto donde la historia se centraba en los relatos de otras naciones de “las españas”. Sin embargo el revisionismo franquista, que había conquistado puestos de poder durante una larga etapa, difícilmente iba a ser sacado de ahí. Como un ejemplo más de la fuerza de estos personajes tenemos al propio Ricardo de la Cierva ejerciendo de ministro de cultura en un gobierno de la UCD.

Desde entonces cada texto de historia serio ha sido implementado por uno de la historia bufa de De La Cierva y sus secuaces. Con el tiempo los nombre cambian, así hoy tenemos al exterrorista Pío Moa que abandonó el marxismo revolucionario por este revisionismo casposo, y al ultracatólico César Vidal , muy hábil y serio en ocasiones, lo que le da prestigio, pero capaz de producir un libro de propaganda al mes. Hay más, muchos más, pero sus nombres no son tan conocidos, aunque las puertas de algunas editoriales están bien abiertas para ellos. De hecho, en nuestro país, de esta historia defectuosa se escriben publican más libros que de ninguna otra temática. Hasta personajes con tan fatuos conocimientos históricos como el iracundo Federico Jiménez Losantos, tienen bula para soltar sus arengas de historia ficción. Por el otro lado también hay historiadores que pierden el tiempo intentando rebatir todas estas argumentaciones.

Sea como fuero en España se ha adquirido la costumbre de argumentar con muy poca base documental y sin tener en cuenta la visión de las gentes de tiempos pretéritos, dándole a los hechos acaecidos en tiempos remotos una visión totalmente actual que, de seguro, no tuvieron. Historiadores y escritores de muy diferente índole como Javier Tusell, Fernando de Orbaneja, Julio Cortazar… han intentado, con solo un relativo éxito, encauzar la historia hispánica. Pero resulta que la historia de la piel de toro, incluso mucho tiempo antes de aflorar el nombre de España, ha quedado en entredicho por sus reiteradas manipulaciones. Así que no ha quedado más remedio que dejar la credibilidad e nuestra historia en manos de autores extranjeros que de alguna manera se sientan menos influenciados por las tendencias emocionales de los textos.

Sin lugar a dudas el francés Pierre Vilar es el más valioso pilar para trazar el esqueleto de nuestra historia contemporánea. Sin embargo algunos lo ponen en duda por ser el enviado especial, en tiempos de la Republica, de un periódico francés en España. Afortunadamente son solo voces sin suficiente prestigio y podemos aceptar la obra de este historiador como el “cogito” en la nueva estructura cartesiana de nuestra historia contemporánea. Así mismo, aunque con algunos reparos, Hugh Thomas, Ian Gibson, Raymon Carr y Paul Preston (la escuela inglesa) han terminado de reconstruir esa parte sórdida de nuestro ayer y aún se han atrevido a bucear en épocas más lejanas de nuestro pasado. De hecho Hugh Thomas ha tratado el tema de la conquista y el colonialismo en América con bastante profundidad.

Pero, por el título del artículo, es Paul Preston el que nos interesa ya que en los años sesenta vino a España como un joven interesado en la historia española y el propio Ricardo de la Cierva lo cogió bajo su ala protectora pensando en hacer de él su adalid de la nueva historia. Sin embargo también le abrió las puertas de la documentación que hoy se oculta en la Fundación Francisco Franco, de la que tomo buenas notas que le guiarían en sus investigaciones futuras. Grande fue la decepción del español al ver que Preston no se vendió a sus amables modos y consideró que el inglés se había aprovechado de él. A De La Cierva le costaba entender eso porque años antes con Stanley Payne la cosa había sido muy diferente, y eso que el norteamericano venía influenciado por los exiliados que le habían animado a especializarse en el hispanismo. Con todo, el problema del norteamericano no está tanto en tener una educación conservadora, sino el de pedir los documentos de estudio a bases de datos y amigos sin ningún tipo de contrastación. Por ejemplo, en su famoso libro “El catolicismo español”, el grueso de la documentación fue facilitada por la Conferencia Episcopal Española. Aunque diéramos por hecho que esta fuente no supone ningún tipo de censura informativa, ni manipulación conocida, la obligación de todo autor en un tema donde va a hablar de una fuerza aún viva, es buscar contradicciones y fuentes que rebatan los datos obtenidos. El resultado final de ese libro, comparado con el conocimiento que tenemos por el mero hecho de vivir en este país, ya produce una cierta hilaridad. Por eso que Payne sea hoy miembro de la Real Academia de la Historia de España y se permita hacer críticas a ese otro autor (Paul Preston) que pone en duda cada documento que cae en sus manos y así lo manifiesta en sus obras, parece ridículo. Si pensábamos que solo los hispanistas nacionales pueden estar afectados por la significación ideológica de nuestra historia, ya vemos que en la figura de Stanley Payne también eso es posible para un hispanista foráneo. Y es que la historia de nuestro país parece ser la más difícil de todas las historias, pues un mismo hecho o documento, puede dar lugar a un infinito número de explicaciones, interpretaciones o justificaciones… ¿No sería mejor que a la hora de escribir historia nos cerniéramos a averiguar si los documentos que barajamos son buenos o manipulados? Seguro que seríamos más conscientes de nuestra realidad. Entre tanto sería mejor que dejáramos de publicar a autores que no nos pueden aportar nada, como Stanley Payne o, en una medida más caricaturesca, Pío Moa. La verdad es que la obra de Víctor Mora (El Capitán Trueno) contiene más y mejor historia que la de estos señores.

2 enero 2011

Nos dejaron en 2010

Filed under: Uncategorized — vhonkhamy @ 4:31 pm

Todos los años perdemos conocidos y seres queridos, sin embargo, en los últimos años, el número de personas que han sido trascendentales para nuestra sociedad o para nuestras personas, ha aumentado preocupantemente. Es cierto que sus edades, a menudo son muy avanzadas, pero su grado de trascendencia podría indicarnos que estamos viviendo en una sociedad gerocrática. Además, si valoramos la gran trascendencia de todas esas personas perdidas y su enorme número, tenemos que coincidir que un cambio muy importante está a punto de suceder, porque si las personas que son indicativos de nuestra sociedad cambian, también debe cambiar la forma de esta.

De las personas cercanas no hablaré, porque son algo personal y que seguramente no os interesa, pero a ellas dedico este recuerdo sobre el año que ahora termina.

Esta es la lista de personajes influyentes que nos han abandonado durante este nefasto 2010 que acabamos de abandonar:

–Kazuo Ohno: El mundo de la danza le ha dicho adiós a los 103 años. Creador de la nueva danza japonesa.

–Marina Semynova: El mundo de la danza despidió a otra centenaria (101).

–Rue McClanahan: Era la Blanche de “Las Chicas de Oro”. Doblemente triste si hemos intentado fumar la versión española que se ha sacado, de vete a saber donde, el señor José Luís Moreno. Increíble que haya logrado que actrices de la talla de Lola Herrera y Concha Velasco actúen como principiantes que no se saben el guión. Blanche dijo adiós a los 76 años.

–Ronald Neame: Director de “La aventura del Poseidón” (99).

–Robert Byrd: Senador republicano del Tea Party y relacionado al Ku Klux Klan (92).

–Muhammad Hussein Fadlallah: líder chií (74).

–Francisco Cossiga: politico italiano (82).

–Laurent Fignon: Ciclista que nos brindó duelos históricos y ganador del Tour. Tenía fama de huraño, aunque los que lo conocían afirman lo contrario (50).

–William B. Saxbe: exfiscal general norteamericano y senador republicano (94).

–Shoya Tomizowa: Ganó, contra pronóstico, la primera carrera del mundial de Moto 2 (antes 250cc). Nos enamoró su joven valentía pilotando, pero nos estremeció el accidente que acabó con su vida en el GP de San Marino. El triplete español ha sido un poco menos alegre con el escalofriante recuerdo de esta imagen del circo de dos ruedas. Era muy joven… demasiado, sólo 19 años.

–Eddie Fisher: Fue un cantante que enamoró a las adolescentes de su época, pero para nosotros sólo es uno más de los maridos de Elizabeht Taylor y el padre de la actriz que conocimos como la princesa Leia (82).

–Gloria Stuart: Ha muerto con 100 años y la conocimos representando a otra centenaria, la que recordaba la historia de “Titanic”. Por ese papel se la nominó al Oscar (100).

–Toni Curtis: Pero si el cine se vestía realmente de luto era por este grande de Hoollywood para el cual no hay palabras que puedan describirlo, sólo un montón de maravillosos films (85).

–Georgy Arbatov: Fue uno de los políticos y diplomáticos de la URSS, durante la guerra fría, que más renombre alcanzaron en la Europa occidental (85).

–Philippa Foot: Fue llamada la Gran Dama de la Filosofía y, siendo inglesa, era nieta de Grover Cleveland, presidente de los EE.UU. en el S.XIX. Otra curiosidad de esta importante filósofa es que murió el mismo día en que cumplía los 90 años.

–Norman Wisdom: Fue el cómico favorito de Charles Chaplin (95).

–Solomon Burke: Era uno de los grandes del góspel. También era predicador y brutalmente obeso, hasta el punto de que cantaba sentado. El viaje en avión a Amsterdam pudo ser demasiado y lo perdimos a los 70 años.

–Benoit Mandelbrot: Si decimos que era un gran matemático probablemente no sea suficiente, pero si decimos que es el padre de los fractales… (85).

–Tom Bosley: Ahora que varios canales TDT han recuperado la serie “Se ha escrito un crimen” recordaremos a este actor como el sheriff de Cabe Cot. También lo recordaremos como el cura que desvelaba asesinatos en otra serie de sobremesa (82).

–Bob Guccione: El era “papá Penthause” (79).

–Farooq Leghari: Expresidente de Pakistan (70).

–Néstor Kirchner: Expresidente y marido de la actual presidenta de Argentina. La sorpresa internacional por su pérdida, con solo 60 años, fue mayúscula. Sacó a su país, de la crisis que conocimos como la de los corralitos, pero mostró cierta dejadez cuando se incendió una sala de fiestas en la capital y se hizo el remolón para dejar de lado sus vacaciones ante una cantidad de muertos que obligaron al luto nacional.

–Manuel Alexandre: Uno de esos grandes actores españoles que mejoraban con los años (92).

–Andy Irons: El rey del surf (32).

–Viktor Chernomyrdin: Político y empresario ruso (72).

–Dino De Laurentiis: Fue uno de los sellos de producción más importantes del cine italiano, pero también de Hoollywood (91).

–Henryk Gorecki: Compositor importante para los profesionales de la música clásica (76).

–Ingri Pitt: Posiblemente el nombre no nos diga nada, pero cuando el cine inglés se decantó por el terror allá por los años 60 y 70, esta fue una de las vampiresas habituales. Hoy aparece en el reparto de muchas de aquellas películas de culto (73).

–Irvin Kerschner: A muchos sorprendió que “El Imperio contraataca” fuese dirigido por este director y no por el propio George Lucas que se limitó a la producción y los efectos especiales. Finalmente la obra no desmereció y nos dejó una imagen simpática del Yodda que destrozarían los Episodios I, II y III (83).

–Leslie Nielsen: Creo que podemos decir que Priscilla Presley ha vuelto a enviudar (84).

–Enrique Morente: Mis referencias flamencas desaparecieron con la muerte de Juanito Valderrama, pero dicen que este era uno de los grandes, aunque como en este ámbito los superlativos se usan indiscriminadamente… ¿Quién sabe? (67).

–Luis Mariñas: La desaparición de este periodista nos ha sorprendido a sus 63 años. Como sigamos así aquí no se va a jubilar nadie… y menos a los 67.

–Blake Edwars: Otro de los grandes de Hoollywood nos ha dejado con un final rosa a los 88 años.

–Jean Simmons: A los que nos gustaban las viejas pelis de romanos esta actriz nos suena mucho (80).

–Peter Graves: Era uno de los actores de aterriza como puedas, pero lo que le dio verdadera fama fue la serie “Misión Imposible”(83).

–Luís Molowny: Canario y uno de los grandes del futbol tanto como jugador como entrenador. Su nombre se liga al Madrí (84).

–Miguel Delives: La gran pérdida de la literatura castellana (89).

–Lech Kaczynski: Uno de los dos mellizos que dominaban la política polaca. El accidente aéreo en que murió también se llevó a toda la cúpula política de su país (60).

–Juan Manuel Gonzalo: Casi todos recordamos la voz de este periodista deportivo (65).

–Juan Antonio Samaranch: Todos sabemos quién era y creo que ya se le ha dado demasiado bombo y platillo a lo bueno y creo que no es momento de empezar a contar lo malo (89).

–Jordi Estadella: También nos sorprendió la desaparición de Tito B. Diagonal con 61 años.

–Angel Cristo: Si había una crónica de una muerte anunciada, seguramente era esta. Hoy se le recuerda más por sus líos en la prensa amarilla que por su estrellato circense (66).

–Antonio Ozores: ¿Alguien no lo conocía? Pu pu la jalapa sino contria ella lo era si no si estábamos contrecho con ello y … ¡de todos los españoles! (81).

–Dennis Hopper: Un gran actor cuya imagen siempre estará sobre una moto (74).

–José Antonio Labordeta: Ya le dedicamos un panegírico en su día (75).

–Juan Carlos Arteche: Ex jugador del At. Madrid que fue símbolo de toda una gran época del club colchonero (53).

–Marcelino Camacho: También le dediqué un panegírico en otro blog (92).

–Luís García Berlanga: Parece que el cine español también perdió uno de sus directores emblemáticos (89).

–J.D. Salinger: El autor de uno de los libros de lectura obligada “El guardián en el centeno” salió de su retiro en forma de nota en las necrológicas (91).

–José Rico Pérez: No se murió un campo de fútbol, sino el empresario y presidente del club que le dio nombre (92).

–Paco Marsó: Casi todos habíamos oído hablar de este productor teatral, sin embargo, ¿quién recuerda su cara? (62).

–José Saramago: Escritor luso. Escritor universal y un poquito español también (87).

Imagen tomado de http://zonadvd.com

8 marzo 2009

Hello world!

Filed under: Uncategorized — vhonkhamy @ 8:34 am

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